untitledConsultas al tarot evolutivo en periodos de inicio

El 21 de septiembre terminará el verano y se iniciará el otoño. En estos días muchas persones estamos inmersas en la energia del retorno después de la pausa estival. Inicios de curso, de Trabajo, cambios diversos….

En momentos así, trabajar con el tarot evolutivo puede ser enormement útil. Una consulta de tarot permite al consultante reflexionar sobre este nuevo inicio y con qué energías lo afronta, puede revelar miedos o bloqueos a nivel insconsciente, limitaciones, señala potencialidades que podemos desarrollar… Al estar orientado totalmente hacia el momento presente y no esperar ninguna revelación acerca de qué nos deparará el futuro, es muy útil para plantearse dónde y cómo estamos.

En Tarot de las Andanzas trabajamos con varios tipus de consultas que combinan visualizaciones, trabajo psicológico y otras herramientas. Este puede ser un buen momento para probar este tarot si no lo conoces!

Contacta sin compromiso en 610833374 o en tarotdelasandanzas@gmail.com.

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La papisa

Hace fresco.

Te morías de calor, el sol abrasó tu piel, secó las lágrimas antiguas, cuarteó los campos… el polvo se adhería a los surcos, irritaba, agredía…. pero ahora hace fresco.

Un agua que no ves, pero sientes lejana, gotea poco a poco. Un agua que te promete saciar una sed antigua. Tan antigua que ni tenías consciencia de ella.

Estás en el santuario de la papisa.

La papisa te mira a los ojos y te mareas. El miedo te invade por un segundo. Entonces ella te aquieta con un gesto de la mano. Te pregunta: qué has venido a buscar?

Y no lo sabes. Pero los recuerdos y las imágenes se acercan a tus labios. Sed. Espera. Deseo de crear. Agua agitada que muestras y escondes, lágrimas secas. La papisa escucha entre la luz y la sombra, entre el blanco y el negro. El agua salta entre las piedras del recuerdo. Lago, tormenta, riada que rompe la presa. Te sientes caer al río, y te hundes en el miedo al naufragio, al ahogo. Te sientes luego, o a la vez, morir de sed abrasada en un desierto…

Una mano te estira. Te calmas, respiras. Suerte de esa mano amiga.

Miras agradecida. No hay nadie más. Y la papisa no ha podido ser, ella está quieta.

Sus ojos siguen fijos en ti, y la paz te invade. Te inunda. Notas los ojos húmedos, pero no recuerdas haber llorado.

La calma invade la gruta, y plantas cuidadas y crecidas prometen el bosque de los deseos.

La papisa señala tu pecho, y cuando acercas la mano esta se sumerge en un lago tranquilo que te dará de beber.

La papisa te propone entonces, sin palabras, empezar el viaje.

Adentro, siempre adentro.

Y sólo hay una respuesta.papisa

Espadas

Espadas. Mente, comunicación, pensamiento. Siempre necesarias para abordar la vida, para relacionarnos, para entendernos. Las espadas resultan imprescindibles cuando son una herramienta flexible y ligera en nuestra mano, guiadas por nuestras necesidades. Pero, qué sucede cuando las espadas se nos vuelven en contra y nos atravesamos el pecho con ellas? Normalmente, que el sueño de la razón produce monstruos y caemos en pensamientos recurrentes negativos, aumentamos muchísimo nuestro sufrimiento y nos perdemos en el laberinto de espejos de los bucles repetidos.
Las espadas que tan reales nos parecen cuando sentimos la herida son tajos que nos autoinflingimos… y cuyo dolor podemos cesar dejando que las heridas sanen. Porque merecemos el alivio, merecemos sentir que la tormenta puede calmarse.espadas

El dos de espadas

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El dos de espadas nos transmite el aguijonazo más fuerte o más sostenido de la duda. Dos espadas, dos direcciones, dos líneas hacia adelante, dos caminos que se nos abren. Inseguridad. Ambivalencia.
Cómo nos situamos frente a esa duda? A veces la ansiedad se cuela y nos exige estar constantemente revolviendo los cajones de la mente, absorbidas por la duda obsesiva. Pero también podemos aprender a sostener las espadas sin que los músculos se agoten, a sentirlas, a observarlas y saber que, probablemente, somos las dos.

Los bastos

Los bastos son el fuego, ya lo sabemos: los proyectos, los inicios. La mano que planta la semilla lleva fuego, y lo lleva también la semilla en su seno, aunque no lo veamos. Es el fuego que le permite crecer y desarrollarse. Tienen la energía de los bastos los brotes nuevos que crecen en los árboles de un bosque, y también los animales que en él buscan refugio para hacer los nidos y madrigueras y alumbrar a sus crías.
Pero, qué pasa cuando los bastos se vuelven del revés? El fuego que crece dentro nuestro debe tomar oxígeno cuando lo necesita, y una energía muy fuerte exige ser canalizada. Pero tal vez nos consideramos incapaces de llevar adelante ese proyecto que tanto anhelamos, de sostener una relación… Entonces los bastos invertidos son antorchas que nos queman el pecho y nos imbuyen, demasiadas veces, agresividad contra quienes amamos, agresividad hacia nosotras mismas…
Cuidemos el fuego, y que no nos dañe!descargab